martes 7 de septiembre de 2010

eneasbeat cartoon & comics - Parte 2

Ahora que ya hemos establecido la fundación del discreto sello editorial eneasbeat cartoon & comics, procede que abordemos el que quizá sea el proyecto más bizarro, provocador e inverosímil de toda su carrera: el que ha venido a llamarse la trilogía Super-Freaks.

LA LIGA DE EXTRAORDINARIOS EGOCÉNTRICOS :: Los albores de dicho proyecto los localizamos en la amistad de Héctor con el librero y dibujante madrileño José Manzano. Ambos se conocieron en el Salón del Cómic de Barcelona 2000, y conectaron rápidamente gracias a su afán mutuo de prosperar dentro del sector tebeístico. José Manzano publicaba tiras en la Gaceta Universitaria. Héctor todavía era un estudiante de la Ecam, y presentaba muestras de trabajo y proyectos inéditos a editores de la Ciudad Condal, con nulos resultados.

Héctor y José simpatizaron en seguida. Manzano recobró la ilusión por dibujar y editar cómics, contagiando en los demás su espíritu emprendedor. Muy pronto, Héctor lanzaría un fanzine auto-editado donde colaboraban Demele, Sergio Jiménez, Nacho Galilea y Luis Durán, entre otros. Aquél fanzine, del que sólo aparecería un primer número, se titulaba
Tejidos & Novedades, y venía con un sobre de Azucarera Española con el lema 'Forever Psycho' adherido a la portada.

Tejidos & Novedades se presentó en el mismo local donde trabajaba José Manzano, la librería El Aventurero (Madrid). Poco tiempo después, Manzano y otros amigos emprendían una arriesgada maniobra editorial, creando el sello
Hoka Hey! con el aval de Juan Díaz Canales, guionista de Blacksad.

Hoka Hey! lanzó dos novelas gráficas, o cómics en formato prestige: Under Knight (ByN) y Serial Kids (Color), que fueron distribuidos en todo el territorio peninsular. En ese periodo, José Manzano le ofreció a Héctor la opción de presentar un proyecto autoral para estudiar seriamente su publicación. Héctor entregó rápidamente los diseños preliminares y algunas páginas de muestra de un ambicioso cómic titulado
La Liga de Extraordinarios Egocéntricos.


Pero podemos retrotraernos un poco más, y localizar el segundo germen de tal proyecto en las aulas de la Ecam (Escuela de Cinematografía y del Audiovisual de la Comunidad de Madrid). Justo en aquella época, Héctor Caño era un alumno de Animación, y pasaba casi todos los días en el taller-estudio donde se realizaban los cortometrajes de prácticas para la escuela. Por las tardes, él y muchos otros estudiantes, permanecían en las instalaciones de la Ecam dibujando a un ritmo agotador y vertiginoso, todos los planos de animación que requerían los cortometrajes en marcha. Un día, charlando amigablemente con varios compañeros suyos, surgió un divertido tema de conversación: el caso de muchos actores del cine y la Tv que prácticamente enloquecieron en el transcurso de sus carreras.

Tal es el caso de
Bela Lugosi, que se hizo enterrar en su féretro con el atuendo del personaje de Drácula. O el de Johnny Weissmuller, que según cuenta la leyenda, ingresó en un psiquiátrico auto-convencido de ser el mismo personaje de Tarzán. O el de Adam West, que sin llegar a esos extremos, sí se ha caracterizado por mantenerse encasillado en el papel de Batman, y añorar su época dorada en recientes apariciones públicas. También sucedió algo similar con el intérprete Leonard Nimoy, que publicó sendas autobiografías, tituladas I Am Spock y I Am Not Spock. Existe una leyenda urbana que describe las crisis que padeció el actor Mark Hammill, como resultado de su encumbramiento en la trilogía Star Wars. El luchador de la World Wrestling Federation apodado Hulk Hogan, no se reprimía en representar el mismo papel sobreactuado en entrevistas fuera del ring. Naturalmente, el mismísimo Elvis Presley se sobredimensionó en su etapa última como chroner de Las Vegas, disfrazándose con un vestuario influenciado por Shazam! y ejecutando coreografías inspiradas en las artes marciales. Por último, y para sumarle un componente femenino, se mencionó el nombre de Lucy Lawless, la intérprete de Xena Warrior Princess, icono freak por excelencia.


La premisa era la siguiente: ¿y si en vez de permanecer aislados, actuaran al unísono? ¿Y si se coordinaran como una célula de ataque preventivo, un grupo de acción encubierta?

¿Quienes serían sus objetivos? Un sólo nombre despuntaba como su némesis definitiva:
Michael Jackson, el auto-proclamado Rey del Pop, único residente del rancho Neverland, acusado varias veces de pederastia, juzgado en tribunales y linchado por el gran público. Si a Michael se le unieran sus hermanas Janet y Latoya, y el resto de los Jackson Five, sin duda tendríamos un combate igualado.



SUPER-FREAKS :: Desde luego, esta sencilla pero alambicada premisa daría para un buen cómic en sí mismo. Sin embargo, dicho proyecto fue rechazado casi de inmediato por José Manzano y los promotores de Hoka Hey! Pero Héctor Caño no se conformaría con la primera negativa, y seguiría adelante con el mismo proyecto bajo el brazo, empecinado en sacarlo adelante fuera como fuese. Muchas personas que entablaran contacto con el jovial dibujante por aquella época, pudieron extraer la siguiente conclusión: que Héctor negaba lo evidente, que su proyecto era irrealizable, que tal iniciativa sólo era una bufonada, o una fanfarronada colosal.

Pero hemos de advertir varios condicionantes, que influyeron en el desarrollo de dicho proyecto, y que su propio autor barajaba de manera consciente. En primer lugar, dicho proyecto encubría un concepto muchísimo más rico de lo que parecía a simple vista: era la actualización de la premisa Alonso Quijano / Don Quijote, enmarcada en el contexto del s.XX y la cultura popular moderna. Además, era una profunda reflexión acerca del concepto 'derechos de autor y copyrights' que palpita detrás de cualquier cómic del mercado.


Lo primero que tendría que hacer es cambiar el nombre de sus protagonistas: Vela Lugosi (con V de Vela); Johnny Weissmutter (to mute = susurrar); Adam North (un segundo guiño a Adam Worth, conocido como 'el Napoleón de los ladrones' e inspirador de Sherlock Holmes); Leonard Nerve; Hank Hogan; Lily Lawless (el apellido que no se modifica, lawless = fuera de la ley). Y por supuesto, Elvis Forever, que aquí se nos presenta como un doble o imitador de Elvis Presley de rango universal: la quintaesencia de un Elvis Impersonator.

Pero el juego de guiños-homenajes evidentes o encubiertos todavía va más lejos, cuando el título del proyecto cambia, y se convierte en Super-Freaks. La ambivalencia del encabezado es mucho más mordaz de lo que cabría suponer, y más hiriente, sutil, entrevelada y sardónica. En primer lugar, es un homenaje declarado al film Freaks (La Parada de los Monstruos, de Tod Browning) tal y como lo explica su mismo autor en la introducción al primer volumen. Aquella vieja película en blanco y negro, narraba las peripecias de un delirante grupo de 'rarezas' circenses, cuya sola visión provocaba reacciones de asco y desprecio en el espectador de la época.

En segundo lugar,
Super-Freaks hacía referencia a la serie de Hanna-Barbera Super-Friends, un homenaje mucho más entrañable y amable, hacia los dibujos animados que Héctor vió en la infancia. Super-Friends era la adaptación televisiva del comic-book estadounidense Justice League of America (Superman, Wonder Woman, Aquaman, Batman y Robin, Flash, Green Lantern, Hawkman). Con todos los recursos típicos del estudio Hanna-Barbera, aquella mítica serie de Tv se nos presentaba en animación limitada, escenas reutilizadas, argumentos simples y un espíritu naïf muy agradable.


Sin embargo, las páginas de muestra del cómic Super-Freaks eran francamente negligentes, amateur, torpes, inexpertas, paupérrimas, excesivas o bizarras. En el mejor de los casos, parecían el delirio tardo adolescente de un dibujante frustrado, acaso un friki recalcitrante. ¿Quién en su sano juicio habría llamado a la puerta de algunos editores, como Dude Comics, Recerca Ed. o La Cúpula? ¿Acaso había perdido totalmente las medidas, las referencias? ¿Acaso zigzagueaba de forma esquiva, sin tener la más mínima idea de quién publicaba qué, ni en qué mercado?

Super-Freaks Unidos Triunfaremos citaba en la contracubierta el slogan que sería leit-motiv de la serie:
"...El Rey del Rock, el Dúo Dinámico, un Vulcaniano, un Conde Transilvano, una Princesa Guerrera... No son lo que parece. Son los SUPER-FREAKS. ¡TUS HÉROES DE AYER EN EL CÓMIC DEL MAÑANA!"


UNIDOS TRIUNFAREMOS :: Durante el periodo de 2000 a 2005, Héctor Caño sólo consiguió que le atendieran condescendientemente, que le arrojaran jarras de agua fría, o que le cerraran con la puerta en las narices, una y otra vez. Sin embargo, en 2005 aparecía el cómic Super-Freaks Unidos Triunfaremos editado por eneasbeat cartoon & comics, y distribuido por Otakuland S.L.

Super-Freaks Unidos Triunfaremos tenía 96 pgs. a Color, con portada en cartulina brillo y 20 pgs. de materiales adicionales. El libro se complementaba con una extensa introducción, fichas de roleplay o boardgame de todos los personajes intervinientes, sketchbook, más una dedicatoria en el tramo final, a su amigo José Luis Ayestarán. ¿Quién es José Luis Ayestarán?

José Luis Ayestarán, de nombre artístico
Richard Yesteran, fue dos veces Campeón de España de Físico-culturismo, y trabajó como doble de acción y especialista en súper-producciones cinematográficas de la talla de Conan The Barbarian (John Millius, 1981) codo con codo junto al mismísimo Arnold Swartzenneger. José Luis era jinete, esgrimista, domador de fieras, y también actor. Investigando su carrera, descubriremos que protagonizó él mismo sendas películas de Tarzán producidas en España: Tarzán y el Misterio de la Selva (Miguel Iglesias, 1973), Tarzán y el Tesoro Kawana (José Truchado, 1974). Pero lo más relevante, es que asímismo protagonizó la película Supersonic Man (Juan Piquer Simón, 1979).

José Luis ha sido amigo de la familia de Héctor Caño desde hace décadas, mucho antes de que éste dibujante viniese al mundo. La amistad de José Luis con su padre se remonta a los años 70, cuando ambos frecuentaban los gimnasios madrileños, y entrenaban bien para competir en el mundo del culturismo, bien para ennoblecer el viejo lema mens sana in corpore sana, como se proponía el entonces joven estudiante de Bellas Artes, dibujante y escultor Alberto-César Caño.

Pues bien, todos estos vericuetos no son azarosos, ni son producto de la casualidad: Héctor Caño se proponía realizar una trilogía de Super-Freaks donde Supersonic Man se integraría en el mundo del comic, nacional e internacionalmente. ¿Cómo conseguir un propósito semejante? Para comprenderlo, convendría ser un lector asiduo de comic-books de género superheroico.


DIFUSIÓN :: Super-Freaks Unidos Triunfaremos fue recibido con tibieza, o con displicencia, por los libreros especializados. Una vez más, las cifras de ventas de eneasbeat cartoon & comics se saldaban con pingües beneficios para su editor y máximo responsable. Incluso su distribuidor y amigo Javier García Peinado, dudaba del propósito de toda esa parafernalia. Mientras los almacenes de Otakuland S.L. en Madrid, guardaban las cajas del libro semi-maldito y condenado al ostracismo por las librerías españolas, el impertérrito Héctor Caño continuaba adelante con su proyecto Super-Freaks.

En 2007 aparecería un segundo volumen, titulado El Reto de los Super-Freaks (otra vez en homenaje a The Challenge Of The Super-Friends, de Hanna-Barbera). En esta otra ocasión, se nos presentaba un libro de 200 pgs. en Blanco y Negro, con cubiertas a Color en cartulina mate. Una segunda introducción por el propio autor definía un poco más el propósito de la obra, y de qué manera se subían las apuestas en la forma y en el fondo del citado libro. Por segunda vez, se citaba el referente de El Quijote como pionero literario: un lector voraz y compulsivo, que se devana el seso hasta imbuirse plenamente de su rol como caballero andante, enarbolando un estandarte ridículo, y vistiendo una armadura pintoresca y burlona. Héctor se reiteraba en el homenaje a Supersonic Man, pero ahora de forma explícita: dicho personaje intervenía en las páginas interiores del mismo libro, integrándose al reparto coral de Super-Freaks.

En esta nueva ocasión,
El Reto de los Super-Freaks tenía el aspecto de un fanzine amateur, con evidentes desdibujos en casi todas las viñetas, una pobreza y escasez de recursos desarmante, y un tratamiento de guión que presentaba serias dificultades para ser leído. Casi cualquiera que leyese aquella historia, sólo pudo admirar el apasionamiento de su autor, siempre dispuesto a comercializar unos libros controvertibles, y a competir con el vasto mercado del comic-book norteamericano, no ya en las mismas condiciones, sino lo que todavía era más arriesgado: en clarísima desventaja.

El Reto de los Super-Freaks se presentó en el
Festival de Cine Fantástico de Toledo, y en las librerías Splendor Comics (Toledo) y Freaks & Friends (Madrid). Curiosamente, ambas tiendas cerrarían al poco: una al cabo de un año, y otra el mismo mes que tuvo lugar el evento de presentación. Algunas páginas resultaron seleccionadas en el Certamen de Jóvenes Artistas CLM y participaron en una exposición conjunta que giró por numerosas provincias españolas durante todo aquél año. Se trataba de Super-Freaks: Golden Age, un flashback a Color, protagonizado por Vela Lugosi con Bill Burroughs y los máximos exponentes de la Beat Generation (Kerouak, Ginsberg, Cassidy), con el cameo de cierto personaje ficticio, incorporado expresamente a la saga: Frederick Werther.


RESEÑAS LITERARIAS :: Antes de proseguir, hemos de detenernos brevemente para exponer algunos temas que los lectores habrán detectado inmediatamente: primero, Héctor Caño escribía, dibujaba y publicaba unas novelas gráficas de difícil lectura; cuando no eran tebeos modestos, eran pura y llanamente malos cómics; apenas percibía ingresos por su actividad editorial y artística; no conseguía que dichos libros fueran reseñados en revistas, páginas web ni en ningún otro espacio de la blogosfera; las personas que conocían de primera mano las actividades de Héctor como guionista y dibujante de cómics, cuestionaban constantemente la coherencia de su carrera profesional; sus distribuidores no compartían de ningún modo su entusiasmo, dadas las cuasi inexistentes cifras de ventas de todos los libros que eneasbeat cartoon & comics lanzaba al mercado; los libreros devolvían los pedidos, cuando no ignoraban directamente las promociones y las noticias del mailing-list de eneasbeat; sus libros terminaban regalándose en stands, o tirándose a la basura sin remordimientos; sólo la Dirección Gral. de Juventud CLM y la Dirección Gral. del Libro, Archivos y Bibliotecas JCCM apostaba fuerte por la carrera del dibujante, dándole los apoyos necesarios para realizar su trilogía, cuando todos los demás editores habían despreciado su portafolios en Madrid y Barcelona. A decir verdad, todos ellos hicieron bien, porque la trilogía Super-Freaks prometía convertirse en un estrepitoso fracaso, con nulas repercusiones de crítica, público y ventas, amén de un peligroso escarceo en las turbias aguas internacionales de los copyrights, las trade marks y las licencias.

Héctor podría ser encausado y juzgado por publicar una Unoffitial Story de numerosos personajes de la cultura posmoderna: Batman, Tarzan, Xena, Luke Skywalker, Dr Spock, Drácula, Hulk, Elvis y Michael Jackson. Lo que aún era peor, el concepto de fan-art era transgredido para plasmar una historieta muy cínica respecto al estatus de todos estos exponentes del cine, la Tv y la música pop-rock. Pues bien, en El Reto de los Super-Freaks todavía se irá más lejos, porque aparecerán trasuntos de Madonna, Marilyn Manson, Walt Disney, Mohammed Ali, George Bush Jr, Condolezza Rice, Arnold Swartzenneger, Doctor Who, Johnny Cash, Superman y Wonder Woman, el propio Elvis (no su doble), Supersonic Man y el Dr Fredrick Wertham.

Exactamente, ¿qué pretendía eneasbeat cartoon & comics con su libro El Reto de los Super-Freaks? ¿Quería que le denunciaran por plagio, libelo, difamación, corruptela? ¿Quería que se le recordara como el peor autor de cómics del país, en las últimas décadas?

Navegando en Internet, sólo encontramos una única reseña (07/11/08) de El Reto de los Super-Freaks, en el blog Mundo Chorra:

"Cualquiera de vosotros, avezados lectores, tal vez por el poco sugerente título de la última ¿obra?, o tal vez por el hecho de no haber oído nada en lo referente a ella [...] cometería un craso error. Y es que con tan sólo ojearlo surge en nosotros la necesidad de restaurar nuestra alma y amor por el cómic y por ende por la humanidad entera [...] olvidándonos así del bodrio aspirante a papel higiénico de El Reto de los Super-Freaks.

Este objeto (no cometeré la osadía de llamarlo cómic, obra, ni tan siquiera panfleto electoral) es, al cómic, lo que Tapies a la escultura, con la salvedad de que este último, cuando metía un excremento en una urna de metacrilato, lo llamaba por su nombre: Mierda. Eso sí, el dibujo está a la altura del guión, tan mal perfilado, falto de personalidad y detalles como de color, aunque esto último debe de deberse sin duda a que el chino de la esquina debió de quedarse sin rotuladores Carioca, a la hora en que estos desalmados cometieron el desaguisado que hoy ocupa estos comentarios.

Y ya está, no perderé más el tiempo ni ocuparé más espacio [...] tratando de comentar este horroroso sabotaje al buen gusto. En mi defensa diré que apenas leí unas páginas, [...] algún gen de naturaleza benigna o simplemente el destino salvó del terrible trance de leer siquiera unas míseras palabras de tan nefasto delirio de grandeza. Bueno, [...] a quien desee ligeras y amenas lecturas para disfrutar en el W.C ojead publicidad de supermercados o tiendas de muebles que previamente habrán sido depositadas por un modesto repartidor de masivos en nuestros buzones, lectura mucho más modesta, sincera y coherente que este horror del cual expongo a continuación un escaneo de su portada, por si algún lector, en un momento de absoluta desesperación, pudiera comprar erróneamente."

Además, sólo encontraremos un hipervínculo a eneasbeat cartoon & comics en toda la blogosfera, en el blogspot Mundo Cabalgata. Si accedemos a dicho blog, veremos en la columna de enlaces recomendados un espacio titulado Gente (o algo asín) donde su responsable
Leinad Zivro (acrónimo de Daniel Orviz, ex-compañero de Héctor en las aulas de la Ecam) titula: eneasbeat hace los cartoons & comics que el mundo se merece, junto a otros hipervínculos que nos redireccionan a las páginas web del Opus Dei, Libertad Digital, Partido Popular y Chick Publications Inc.

Desde luego, ni el propio autor de cómics Héctor Caño podía prever una anti-campaña mediática más efectiva y provocadora, más incendiaria, subliminal y combativa. La sola mención de tales reseñas, no hace sino incrementar la curiosidad morbosa por leer semejante obra, que se nos promete tan contraproducente y de mal gusto.

¿Es posible que su guionista concibiese a propósito, la edición del peor cómic de la Historia? El cómic más ninguneado, nocivo y corrosivo, el menos vendido, el más apocalíptico tebeo dibujado en España. Pero sobretodo, el cómic con menos repercusión de toda la Industria.



EL RETO DE LOS SUPER-FREAKS :: El argumento del cómic Super-Freaks es bien simple: Vela Lugosi y Adam North reclutan a varios actores de Serie B para acabar con la Industria del Espectáculo... son los Super-Freaks. En su primera misión, viajan a Neverland y derrocan al auto-proclamado Rey del Pop, Jack Michaelson.

Se justifica la sincronía de Vela Lugosi y Adam North, en virtud a un hecho capital: Vela Lugosi pactó con los estudios cinematográficos una campaña de promoción para el estreno de su próxima película. Así, se celebró un funeral en su honor, y se hizo enterrar con el disfraz de Drácula, como estrategia de campaña mediática. Pero luego, los estudios recularon y dicha película no llegó a financiarse. Así, Vela Lugosi no puede disponer de sus recursos, ni tan siquiera de su identidad civil porque a todos los efectos se trata de un difunto.



En 1956, Vela Lugosi coincide con Bill Burroughs en un comedor de beneficencia del Salvation Army. Bill Burroughs le conduce a los círculos primigenios de la Generación Beat, justo en los albores de Howl (Allen Ginsberg) y On The Road (Jack Kerouak). Hemos de mencionar que el abuelo de Burroughs inventó una máquina de sumar que sirvió para fundar la Burroughs Adding Machines (elemento elidido en la trama del cómic, pero que reposa en el background).

En dicho episodio, Vela Lugosi conoce fugazmente a un tal
Frederick Werther, estudiante de Psicología en la universidad de Columbia. Luego se sabrá que Werther pasó toda su niñez esforzándose para ser dibujante de comic-books, pero vio frustrada su ambición cuando los editores rechazan el portafolios del aspirante. Justo entonces, el amargado Frederick se encuentra por casualidad con Billy, un niño paralítico que anteriormente se arrojó desde una azotea, imitando a Superman. A partir de ese momento, Frederick Werther conspirará para destruir la Industria del comic americano desde sus mismos cimientos. Naturalmente, dicho personaje es un trasunto del célebre Dr Fredrick Wertham.

Éste capítulo, que fue remasterizado a Color y participó en la exposición Jóvenes Artistas CLM 07, constituye la piedra Rosetta del proyecto Super-Freaks. Se trata de una carga de profundidad en contra de la propia Golden Age de los comic-books de superhéroes, amén de un alegato reivindicativo del Comics Code Authority, trufado de crípticas e incomprensibles referencias a la poesía de la Generación Beat, la época dorada de Hollywood e incluso el espíritu fundacional del género de superhéroes, el de Superman de Siegel & Shuster en Action Comics.

El Reto de los Super-Freaks citaba en la contracubierta, una frase que Frederick Werther pronunciaba en las páginas interiores:
"...Ese libro cambió para siempre la forma de ver la Subcultura. De un sólo golpe, acabé con los superhéroes. Pero siempre queda quien se resiste a morir." Se refería a Seduction Of The Innocent (1954), el libro que causó la quema indiscriminada de comic-books aquella década, y la creación de un organismo represivo censor que reguló durante décadas la publicación de cómics.


LA META-LITERATURA EN SUPER-FREAKS :: Sugerimos que Héctor Caño, no solamente se ocupó del proyecto Super-Freaks durante siete años consecutivos, desde su concepción en el año 2000 hasta la edición de El Reto de los Super-Freaks en 2007, sino que permaneció fiel a su moral estoica, ignorando la nula repercusión de sus libros y hasta la crítica más hiriente. Incluso, siguió adelante con el citado proyecto, realizando una tercera parte que tendría formato de cortometraje, proyectado en Sitges 09 (Festival Internacional de Cinema de Catalunya). No está mal para un portafolios que fue rechazado infinitas veces, y ninguneado por la Industria.

Tenemos varios frentes abiertos ahora mismo, y es bien probable que quien lea esto, pueda perderse por los vericuetos tan complejos que se han expuesto. Hemos perfilado muchos detalles, dignos todos ellos de mención y consideración, pero aún quedarían muchos más a exponer a partir de ahora.

En primer lugar, y avanzando in crescendo, tenemos: un grupúsculo formado por actores desprestigiados del cine de Serie B que pretenden acabar con la Industria del Espectáculo; el establecimiento de Frederick Werther como el conspirador que trama el fin del cómic, quien se justifica con motivos personales; la intención declarada de homenajear El Quijote de Cervantes, y rescatar del limbo al personaje de Supersonic Man; numerosos personajes campando a sus anchas por un cómic dibujado pésimamente, con escasos chispazos de profesionalidad, a lo largo de 300 pgs. de mediocridad manifiesta. Tenemos un álbum de 98 pgs. a Color, y otro de 200 pgs. en Blanco y Negro, auto-editados y distribuidos por Otakuland y Distriforma en todo el territorio nacional. Tenemos un recorrido de nueve años, de 2000 a 2009, entre su concepción y su difusión en Sitges. Exactamente, ¿qué es lo que tenemos entre manos?

Un estrambótico cubo de Rubik, tal y como se implicaba en las cubiertas de
El Reto de los Super-Freaks. Un complejo juego de sombras chinescas, o de muñecas rusas, que fue presentado bajo la apariencia de "infumable" de manera consciente, con la esperanza de que quien lo leyera no alcanzase a vislumbrar ni tan siquiera la punta del iceberg que amenazaba el rumbo del Titanic. Además, la impostura llega al extremo de menospreciar incluso la repercusión que pueda tener ésa obra, permaneciendo al margen de competidores, colegas de profesión, distribuidores, lectores y comentaristas. Podemos afirmar que nadie leyó Super-Freaks Unidos Triunfaremos, y menos aún se leyeron la secuela. Esto es, Héctor Caño editó su particular versión del No-Comic por antonomasia.


Continuando con la narración de El Reto de los Super-Freaks, nuestro protagónico Vela Lugosi sobrevive hasta nuestros días en virtud a diversos remedios homeopáticos y técnicas de meditación trascendental y auto-sugestión que aprendió con Bill Burroughs. Gracias a las cuales, Lugosi establece contacto con Adam North en su mansión de Beberly Hills. Luego reclutarán a Johnny Weissmutter (en una institución psiquiátrica); Lily Lawless (harta de que la encasillen como pin-up girl); Hank Hogan (expulsado de la Wrestling Federation por su comportamiento anti-reglamentario); Mark Gammill (quien se cree la filosofía new age de los jedi, e incluso ¿delira? con Elvis Forever, en homenaje al film Amor a Quemarropa); Leonard Nerve (que aquí aparece como un experto en explosivos, una especie de terrorista subterráneo).

Super-Freaks tiene 3 lecturas:
Hulk > Hulk Hogan > Hank Hogan
Luke Skywalker > Mark Hammill > Mark Gammill
Drácula > Bela Lugosi > Vela Lugosi (Vela con V)

Es decir, no se trata de los personajes. Ni siquiera se trata de los actores que los encarnaron. Se trata de una vuelta de tuerca, una reflexión sobre las Artes Escénicas e Interpretativas: actores que se convierten efectivamente en los roles que interpretan, situándose a medio camino de la realidad y la ficción.


En la historia que Héctor Caño nos cuenta dentro del segundo volumen de Super-Freaks, la narración salta hacia adelante y hacia atrás muchas veces; hay flashbacks y flashforwards continuados; hay 'montaje en paralelo' de secuencias, en las mitades superior e inferior de algunas páginas; la portada y la contraportada del propio libro alude al mismo 'juego de espejos' en donde los personajes se reflejan a sí mismos en un bucle perfecto.

Desde luego, recopilando todas éstas disparatadas circunstancias, quien ahora nos leyera, no sólo pensará que su autor era un mediocre, sino que además está chiflado. Completa e irremediablemente trasroscado, y henchido de egocentrismo, como un maníaco perfeccionista obsesivo-compulsivo. Naturalmente, todo ello forma parte del show.


EL CLUB DIOGENES :: El bodrio aspirante a papel higiénico de El Reto de los Super-Freaks, como leímos en el blog Mundo Chorra, no se conforma con lanzar al mercado un cómic nefando, sino que pretende repercutir en su relectura, a sabiendas de que la mera sugerencia de que haya cualquier otra cosa más que un absurdo ruin, será menospreciada por todos.

Por suerte, su autor no depende en absoluto del público, y se halla situado entre bastidores, a resguardo de lluvias y granizos. Así es, puesto que la editorial eneasbeat cartoon & comics sólo depende de ella misma para subsistir, al margen de las críticas, las cifras de ventas, la distribución y demás cuestiones relativas al éxito o al fracaso empresarial. En cambio, eneasbeat se ha mantenido en los márgenes de la Industria, lanzando libros de cómic y cortometrajes, con un balance de resultados muy considerable.

Retomemos el psicodélico argumento de Super-Freaks, porque aún va más lejos en su impostura. Una vez que todos estos actores se han coordinado como una célula de acción encubierta, el resentido Jack Michaelson regresará para ejecutar su venganza sobre aquellos que le destronaron en Neverland. Pero esta vez, vuelve con sus amigos:
Mandona (con su tropa de asalto formada por acróbatas y disco-dancers); Elvis (el auténtico Elvis, capo mafioso de Las Vegas); Mohammed Azim (azim = guerrero defensor, aquí el ex-boxeador se ha convertido en un jefe tribal de la República de Kawana); Arnold (gobernador del estado de California, que pretende conquistar Hollywood para vengarse de los críticos de cine); el Presidente JR (una mixtura de George Bush Jr. y el protagonista de la teleserie Dallas); Bill Gaines (Executive de Macrosoft, que pretende conquistar Silicon Valley); Walt Sidney (descongelado, dispone de poderes de sugestión hipnótica); Frederick Werther y Billy (que pretenden acabar con los superhéroes supervivientes del Comics Code Authority) y Supersonic Man (quien actúa bajo el influjo directo de Werther y Sidney).

Si acaso dicho argumento resulta demasiado transgresor y bizarro, recordamos a nuestros lectores que dicho libro sí se ha editado y existen ejemplares atrasados en almacén, a disposición de quien quiera que lo solicite.

Tal reunión de villanos adversarios, trazará un plan para separar a los héroes y atacarles en solitario, desuniéndoles antes de golpear. Sin embargo, el estratega Adam North se adelanta a la jugada, disponiendo todas las piezas en el tablero, de manera que neutralicen individualmente a sus respectivas némesis. Además, un misterioso grupo que opera como una logia secreta, también interviene para prestar su ayuda decisiva para vencer a los déspotas. Se trataría del
Club Diógenes, una especie de secta formada por iconos de la cultura musical como Johnny Crash, Elvis Forever, Doctor Who, Janice o Jimi.


La referencia del Club Diógenes no alude en modo alguno al conocidísimo 'síndrome de Diógenes' (acumulación indiscriminada de basuras) sino al personaje de Mycroft Holmes:

"Ya sabe que hay en Londres muchos hombres que, unos por timidez y otros por misantropía, no desean la compañía del prójimo, y no obstante se sienten atraídos por unas butacas confortables y por los periódicos del día. Precisamente para conveniencia de éstos se creó el Club Diógenes, que ahora da albergue a los hombres más insociables y menos amantes de clubes de toda la ciudad. A ningún miembro se le permite dar la menor señal de percepción de la presencia de cualquier otro. Excepto en el Salón de Forasteros, no se permite hablar en ninguna circunstancia, y tres faltas en este sentido, si llegan a oídos del comité, exponen al hablador a la pena de expulsión. Mi hermano fue uno de los fundadores, y yo mismo he encontrado allí una atmósfera muy relajante". (Arthur Conan Doyle, La aventura del intérprete griego, 1893)

El Club Diógenes está formado, como decíamos, por figuras legendarias del rock´n roll que fingieron su muerte prematura para salir de escena y participar en una red de Protectores del Estatus Quo. Dicho concepto será recuperado por el mismo autor en su novela gráfica posterior CLUBd (el club diogenes no existe) como parte integral de su 'trilogía americana'.

El Club Diógenes lo comanda el Nuevo Doctor Who, el rostro cubierto con un pañuelo de asalta-caminos, con acento británico y melena, gafas ovaladas y una pretérita amistad con Stuart Southcliffe (BackBeat), fundador de la Orden Venerable de Elvis Forever: la cadena infinita de imitadores de Elvis, que suplantan el rol de su ídolo mediante duplicados o Elvis Impersonators. Ya en el álbum
Super-Freaks Unidos Triunfaremos, podíamos leer lo siguiente:

"Elvis, o el tipo que decía ser Elvis, se mantenía distante. Una vez le pregunté qué sabía hacer además de tocar la guitarra. Él me contestó tranquilamente: Soy Inmortal y Omnipresente."

Esto es así, porque hay imitadores de Elvis por todas partes, y cada vez que muere uno de ellos, otro ocupará su lugar.


SUPERSONIC MAN :: Retomemos al personaje de Supersonic Man. Ya dijimos que se trataba de una película española dirigida por Juan Piquer Simón en 1979 y protagonizada por Richard Yesteran entre otros (Cameron Mitchell, Michael Coby, Diana Polakov). Con una música funky que se haría legendaria en Discos RCA, y filmada en SuperColor Dinavision, se estrenó al rebufo de la taquillera Superman (Richard Donner, 1978).



Incluso tuvo su propia versión en cómic, con una serie de historietas dibujadas por el mismísimo Sanchís, autor de Pumby. Dicho título abarcó una miniserie de ocho números, editados en España por la editorial Colosos del Cómic el mismo año de su estreno cinematográfico. En las páginas de aquél tebeo, Supersonic Man aterrizaba en el planeta Tierra para enfrentarse a las fuerzas del mal, enmascarado en la identidad civil de un tal Paul, para enfrentarse al Doctor Gulk y salvar a su amada Patricia Borgen. La frase que era el lema de nuestro héroe rezaba:
"¡Que la Fuerza de las Galaxias sea conmigo!"

Aunque aquellos tebeos pasaron sin pena ni gloria, y se olvidaron rápidamente sin causar apenas repercusión, resultan si los analizamos un puente entre Superman y el Mundo del Cómic español. Tenemos a Superman (Clark Kent / Kal-El) de cuyas historietas se filmó una adaptación cinematográfica en 1978, y al año siguiente se realiza en España una réplica de Serie-B titulada Supersonic Man, que a su vez genera su propia serie de historietas. Un tebeo que fuera dibujado nada más y nada menos que por Sanchís, que además comparte las iniciales de Siegel & Shuster.

Lo que sigue, es un comentario tan críptico que sólo podría entenderlo alguien que lea regularmente los tebeos de la editorial DC Comics :: rescatar del limbo a
Supersonic Man sería un modo perfecto de integrar el universo ficcional del cómic español, como una más de las infinitas Tierras paralelas del Universo DC.

Éste apunte puede interpretarse como una bufonada más, para añadir a la ristra de sandeces vistas y leídas en el proyecto Super-Freaks, que sin duda es ambicioso (megalómano) en grado superlativo.



En cualquier caso, la primera intención de Héctor Caño era recuperar a Supersonic Man. Para ello, contactó directamente con el realizador
Juan Piquer Simón, y asegurarse de contar con su aval y beneplácito. Dicho director rehusó participar de ningún modo en la rocambolesca aventura de Héctor. Sin embargo, sí cuenta con el aprobado expreso de su intérprete Richard Yestaran, que apoya toda la iniciativa y la respalda, como un simpático affair.

El Reto de los Super-Freaks nos presentaba a Richard Yesteran, ahora un miembro más de la World Wrestling Federation, que debutó en el ring al mismo tiempo que Hank Hogan salía del escenario, en pleno tránsito de jubilación anticipada. Ambos combatientes pactan una solución de compromiso: coreografiar la pelea, para que Hogan se deje vencer en el último asalto, y facilitar el estrellato del novicio Supersonic. Sin embargo, Hank Hogan es muy orgulloso, y se muestra incapaz de dejarse vencer tan fácilmente, oponiéndose a Supersonic con todo su ahínco. Así, Hogan es derrotado y humillado en público por el joven luchador Supersonic Man.

Años después, Richard Yestaran se ha alejado de la WWF y trabaja como guarda de seguridad privada en el complejo CrioCold donde se custodia el cuerpo criogenizado de Walt Sidney. Frederick Werther lo dispone todo para que Sidney reviva, y opere a su antojo como una fuerza de la naturaleza, provocando en su despertar el suicidio masivo de todos los empleados de CrioCold, y la muerte de todos los animales de laboratorio que hay en el edificio. Además, Frederick Werther planea el asesinato de George Reeves y su esposa, el actor que interpretaba en Tv al personaje del Hombre de Acero (ver la película Hollywoodland, con Ben Affleck), luego de establecerse que el primer atentado frustrado contra su vida, también fue obra del Dr Werther.

De tal modo, Supersonic Man y Hulk Hogan resolverán su disputa privada, y saldarán sus diferencias a tiempo de volver las tornas contra Werther y Sidney, gracias también a la intervención afortunada de Reeves y Lugosi. Richard Yesteran sale del estado de sugestión inducida, y se incorpora al grupo Super-Freaks como miembro de pleno derecho. Así, respetando la tradición implícita del género superheroico, todo grupo de superhéroes ha de rescatar del limbo editorial al menos a uno de sus personajes principales. Una regla de oro no escrita del comic-book, se aplica en éste argumento secundario, para reintroducir a Supersonic Man en un cómic de actualidad. Las ínfulas del autor Héctor Caño no tienen límites ni han tocado su techo todavía. De hecho, el cómic finalizaba con un discurso de Adam North ante el comité internacional de la ONU (Naciones Unidas) donde declaraba la conquista de la República de Kawana, la fundación de un nuevo reino para los freaks de todo el mundo, y lanzaba un manifiesto global que reivindicaba la dignidad de los lectores de cómics y demás literatura de consumo rápido, la música pop-rock y las actitudes excéntricas.

Incluso se propone emprender el trabajo de fisioterapia que devuelva al parapléjico Billy el control motriz de sus piernas, para que recupere la completa movilidad de sus extremidades. De este modo, el niño que quiso ser Superman y se accidentó, ahora será el objetivo primordial de Adam North y George Reeves... dejando el futuro abierto a la esperanza. En los epílogos, el Club Diógenes empieza el adoctrinamiento de Jack Michaelson, y miembros del C.S.I. de Las Vegas buscan infructuosamente el cadáver incorrupto de Elvis Presley.

¿Acaso no es ésta, una pintoresca historia?


PREMIO SUPERFRIKI VILLA DE AVILÉS :: ¿Qué otro dibujante en su sano juicio, en pleno dominio de sus facultades mentales, invertiría tantos años de su vida en narrarnos una historia tan disparatada? Antes de proseguir, os invito nuevamente a viajar hacia atrás en el tiempo, y situarnos en el año 1997. Justo en esa época, el adolescente Héctor Caño editaba un modesto fanzine sobre cómics de superhéroes, que se titulaba Mundo Salvaje.

Mundo Salvaje contaba entre sus colaboradores a José Ramón Solera (también articulista de Dolmen), Pedro Angosto Muñoz (editor de Bronze, y colaborador de Comics Forum y Dolmen). Se entrevistó a personalidades como Celso Piñol (Fanhunter), Álvaro & Nacho (Dragon Fall), Jesús Merino (Aníbal Gris), Juan Carlos Cereza (101 Cómics Para Recordar), Ángel Unzueta, Mark Waid, Humberto Ramos, Óscar Jiménez, Steve Rude y Adam Pollina. Éste discreto fanzine fotocopiado, anterior a la era de Internet, no sólamente existió sino que fue reseñado por Cómics Forum en la sección Fan de Fanzines de Cels Piñol en varias ocasiones. Se distribuían cien ejemplares a las librerías madrileñas, y cierto día, se decidió dar el salto a la imprenta, para emprender una segunda época semi-profesional con portadas a Color, un formato más adecuado, y mejor maquetación. Héctor invirtió una considerable suma de dinero, cuando apenas había cumplido dieciséis o diecisiete años, para viajar al Salón del Cómic de Barcelona, al Salón del Manga y otros eventos, con el propósito de redactar crónicas de sus viajes, entrevistar autores, y al final, llegar a un compromiso con Camaleón Ediciones por la distribución nacional de su revista.


Fue justo entonces cuando el adolescente Héctor Caño viajó a las
Jornadas de Cómic Villa de Avilés 97, invitado por sus organizadores Jorge Iván y Andrea Parissi. Allí tuvo la oportunidad de conocer de primera mano a varios de sus autores favoritos, y departir con artistas locales como Ricard Castells o Isaac del Ribero.

Compartió mesa con representantes de Dolmen, Planeta DeAgostini, la incipiente Dude Comics y otras editoriales augustas, aunque en su bisoñez, Héctor todavía no sabía hablar en inglés, ni tenía tablas en el trato profesional y cordial con representantes de la Industria. En cambio, sí se encontró el albergue juvenil cerradas sus puertas durante ocho horas, a la espera de hospedarse el primer día. Y además, recibió el
Premio Superfriki en homenaje a un tal Luis Leña, del Club Batmen. En la ceremonia de gala, que marcaba punto y final a las jornadas, y suponía el colofón a las celebraciones, el joven Héctor de diecisiete años tuvo que subir a recoger el trofeo en mitad de un escenario, en el auditorio de la Casa de Cultura de Avilés, ante un público de cientos de personas entre las que se hallaban algunos de sus guionistas y dibujantes favoritos, quienes aplaudieron al unísono la entrega de tal premio, que consistía en un ejemplar del cómic Stray Toasters de Bill Sienkiewicz, y otros tebeos bien característicos por su pésima calidad.

Pues bien, un Héctor Caño todavía menor de edad, editó en calidad de imprenta dos números más del fanzine Mundo Salvaje, para no dejar inéditas las entrevistas que hizo en Avilés en el año 97. Soportó la nula distribución de Camaleón Ed. y soportó asimismo los gastos de la imprenta. Redactó la crónica completa de dichas Jornadas, procurando no incidir en el generoso premio que le habían otorgado, y acto seguido canceló la publicación de su revista, y se fue a Madrid a estudiar audiovisuales. Años después, reeditó las historietas de Mundo Salvaje en uno de los cuadernillos de grapa de eneasbeat cartoon & comics. Se trataba del serial 'Ciudad Imperial' donde Sperman y Tontoku discutían sobre cómics. Dicho tebeo también está en el catálogo actual de eneasbeat, así como copias dispersas de aquellos pretéritos fanzines, en donde Héctor "competía" con otras publicaciones de la misma época.

Aunque años después trató de entablar contacto con Luis Leña y el reactivado Club Batmen de Malaga, acabaron por no entenderse y romper el contacto. A pesar de que Héctor envió colaboraciones para el discreto boletín del club.

Pues bien, un Héctor a pleno rendimiento, decidió en algún momento que era la hora de darle la vuelta a la tortilla, y para ser consecuente con su título de Superfriki, emprendió la odisea pluscuamperfecta de Super-Freaks Unidos Triunfaremos y El Reto de los Super-Freaks. Así, podría decir que recibió el Premio Superfriki con caracter retroactivo a su misma realización, trece años antes de cerrar el balance de Super-Freaks. Todavía faltaba la tercera parte, para completar la trilogía.


LA SUPERPRODUCCIÓN DE SUPER-FREAKS :: Ni corto ni perezoso, en 2008 Héctor Caño emprendió la producción y el rodaje de su primer cortometraje de imagen real. Después de su experiencia en la Ecam (Escuela de Cinematografía y del Audiovisual de la Comunidad de Madrid), la escritura del guión cinematográfico del largometraje Instrucciones Para Una Nueva Vida (Jorge Vidal, 2008), y los cuatro cortometrajes de dibujos animados que fueron emitidos por TVE y recogidos en el Anuario de Fotogramas, Héctor planificó el rodaje en estudio de un corto episódico del proyecto Super-Freaks.

Para diferenciarse de los anteriores cómics, dicha pieza sería un falso documental filmado, en donde los personajes de Super-Freaks se entrevistaban unos a otros en el formato estándar multicámara. Con una sencillísima ejecución de plano-contraplano en término medio, se intercalaban planos en Chroma-Key, coreografías y canciones, como un Late Show procedente de alguna especie de canal pirata de Tv, que invadiera las ondas con una emisión clandestina.

En el short film Super-Freaks Unidos Triunfaremos,
titulado igual que su primer álbum, podemos ver a Mohammed Azim, New Dr Who, Adam North, Johnny Weissmutter, Lily Lawless, Mark Gammill, Hank Hogan, Leonard Nerve, Johnny Crash, Elvis Forever, Jack Michaelson, Eneas Beat, Vela Lugosi (Vela con V), S-Girl, Pippi Langström, y el propio Richard Yesteran interpretándose a sí mismo, entrevistado por Héctor Caño.

Si esto os parece una idea transgresora, esperad a ver el corto. La empresa Truhko Make-Up (Escuela de Maquillaje y Caracterización coordinada por Gorka Arranz) colaboró desinteresadamente en dicho rodaje, no sólo maquillando a sus actores, sino coordinando conjuntamente la Marcha Zombie de Madrid 2008 en homenaje a la filmografía de George A. Romero y al videoclip Thriller de Michael Jackson. Se coreografió un baile con figurantes en pleno centro de Madrid, frente al Palacio de los Deportes de la capital, y a continuación se emprendió una caminata con cientos de jóvenes disfrazados como zombies, hasta el monumento al Ángel Caído, en el Parque del Retiro. El bailarín Sammy Douglas aparecía disfrazado de Jack Michaelson, trasladando la ficción de Super-Freaks a las calles del mismo corazón de nuestro país, y ejecutando una coreografía con docenas y docenas de aficionados al cine de Serie Z.



Más tarde, el cortometraje tuvo su pre-estreno en el Festival de Cine Fantástico de Toledo, y después en Talavera de la Reina, donde la Asociación Always Elvis (10 años y más de 1000 miembros) organizó un pase privado en presencia del director de la sucursal talaverana de El Corte Inglés, y un público selecto formado por alumnos de un cursillo de Tenis-Badmington y sus padres.

En el II Certamen de Cortometrajes Ciudad de Toledo 09, avalado por la cantante Olvido Gara (Alaska), el cortometraje Super-Freaks resultó Ganador del Premio Zoco, que fue otorgado a su director por el cómico televisivo Juan Muñoz (del dúo Cruz y Raya). Dicho premio, además de suponer una cuantiosa suma de dinero, proporcionaba los medios necesarios para asistir al Festival de Sitges 2009 con todos los gastos pagados de desplazamiento, dietas y alojamiento.

Así, "Super-Freaks Unidos Trinfaremos, un cortometraje perpetrado por Héctor Caño" tal y como anuncia la propia promoción y ficha técnica del mismo, se proyectó en Sitges el viernes 09/10/09 (nueve de Octubre del 2009), hacia las 10 p.m. aprox. por gentilieza de Imagen D.E.AT.H. y Javier Perea.



En una sincronía perfecta, el dibujante Héctor Caño acudió al recinto de la sala Brigadoon afectado por el nerviosismo, y tropezándose con el cableado de unos focos de cuarzo. Además, habría que añadir que acudía al propio festival muy apenado por la ruptura con su ex-novia de entonces, que a la postre también se desplazó allí desde Alemania para visitar a unos amigos barceloneses.

El cúmulo de anécdotas que podríamos recopilar del cortometraje Super-Freaks incluye la contratación por acuerdo verbal de una ex-novia más antigua, que participó en la pre-producción del corto en labores de Ayte. Realización, para ser despedida ipso facto y abandonada en una gasolinera de la carretera Madrid-Toledo.

Dicho cortometraje se rodó en el plató de La Pirámide Tv, con participación de un nutrido grupo de amigos y actores, compuesto por Nacho Galilea (Atumoe!, Super-Yoni); María Domínguez Alba (Marialegría); Rawlings Model (representante de cosméticos de ascendente africano); Xavi Méndez (actor del musical West Side Story); Juan Carlos Peñuela (antiguo presidente de la asociación Bolo-Bolo pro-gays y lesbianas de Toledo); Oskar Salcedo (cantante de hip-hop); Rafael Ortega; José Viñas; Naiara; el propio Héctor Caño sobreactuado, y su padre Alberto-César Caño en el papel de Vela Lugosi (Vela con V).

Actualmente, dicho cortometraje puede visionarse íntegramente, en su propio Canal de Youtube (Broadcast Yourself) donde localizamos además, las incontables piezas con materiales adicionales, como las coreografías en plató y en exteriores, las entrevistas completas y sin censurar, canciones de Xavi Méndez interpretando clásicos de Elvis Presley (no es playback), imágenes de la Marcha Zombie de Madrid 2008, performance de Nacho Galilea como Jack Michaelson y New Dr Who, los Super-Freaks representando la Última Cena de Leonardo DaVinci, etcétera etcétera


CONCLUSIONES :: No solamente es posible realizar cualquier cosa por más inimaginable que sea, sino que se puede ejecutar en virtud a cuatro factores preeminentes, que son: a) motivación; b) planificación y trabajo previo; c) coordinación; d) constancia. Si todavía queda alguno que ponga en duda cualquiera de los argumentos que se han ido enumerando anteriormente, sólo cabe añadir una cosa: si hay alguien que disponga de la trilogía Super-Freaks en su casa (algo que sería muy poco probable, dado lo mal que se vendió en su momento) le reto a que examine detenidamente los dos cómics, y los contraste con el cortometraje que puede verse en Youtube. Reto a cualquiera de nuestros amigos a que localice las fuentes a las que me refiero, y contraste su versión con la de aquellas personas que han sido nombradas anteriormente. Reto a cualquiera a que trate de contradecir el presente artículo, aportando argumentos en contra y proponiendo una segunda hipótesis. Como por ejemplo, que Super-Freaks es un tebeo dibujado con los pies, sin ninguna otra pretensión meta-literaria o escenográfica.

De hecho, si hay una cosa verdadera de todo cuanto hemos relatado, es lo mucho que se ha divertido Héctor Caño en el transcurso del proyecto Super-Freaks en todas y cada una de sus fases previas, incluso en el transcurso de su realización, y hasta el mismo momento de su proyección en Sitges 09.

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